Los extremos climáticos se están produciendo a un ritmo creciente, con devastadoras consecuencias. Chile está cada vez más afectado por eventos extremos que ocurren simultáneamente (eventos compuestos) o consecutivamente (eventos en cascada). Por ejemplo, las sequías severas, agravadas por intensas olas de calor (HWs), alimentan persistentes incendios forestales. Los vaciamientos de lagos glaciares (GLOFs) y las fuertes lluvias orográficas asociadas a ríos atmosféricos (ARs) provocan deslizamientos de tierra e inundaciones, y también pueden desencadenar floraciones de algas nocivas (HABs) en lagos y fiordos.
Al igual que con otros impactos relacionados con el clima, el alza de eventos extremos compuestos y en cascada afecta de manera desproporcionada a la población vulnerable. Mejorar la capacidad de adaptación de Chile para hacer frente a los extremos climáticos requiere comprender mejor los mecanismos que determinan su ocurrencia.
En atención a esta problemática, el objetivo de este proyecto es evaluar la frecuencia de eventos extremos en Chile. Reconstruiremos los cambios ocurridos en las últimas cuatro décadas, proyectaremos incrementos futuros y analizaremos los mecanismos físicos responsables de tales cambios. Nos centraremos particularmente en seis extremos (HWs, sequías, incendios, ARs, HABs y GLOFs) que a menudo ocurren como eventos compuestos o en cascada en Chile.
Los extremos climáticos representan un serio desafío para Chile debido a su vulnerabilidad y limitada capacidad de adaptación. A través de una mejor comprensión de los eventos extremos en nuestro país, esperamos contribuir a construir una sociedad más resiliente.